¿Remas con tu equipo o sólo lideras?

Hace años tuve una profesora en la Universidad que nos decía que, en muchas ocasiones de nuestra vida profesional, tendríamos que ir a la empresa “con el chubasquero” puesto. Y no, no era un consejo para la lluvia, era la forma que tenía de transmitirnos su mensaje: ante las críticas destructivas, ambientes hostiles o líderes autoritarios, tenemos que ponernos el chubasquero de la resistencia emocional.

Cada vez más, las empresas deseamos para nuestros organigramas líderes efectivos, pero ¿qué es un líder efectivo?

Si nos basamos en lo que Daniel Goleman (fuente “Leadership That Gets Results”, Daniel Goleman, Harvard Business Review) nos dice, tenemos diferentes formas de dirigir y dar pautas al equipo:

  • “Haz lo que te digo”. También llamado líder Coercitivo. Quizás parezca el más obsoleto, en los tiempos que corren las empresas de hoy día, aunque en equipos de trabajo que atraviesen momentos de caos y poca estructura y disciplina en sus miembros, puede ser un estilo temporalmente efectivo. Requiere de un grupo sumiso y cumplidor.
  • “Ven conmigo”. Líder Orientativo. Ideal para equipos noveles, sin pautas claras o que se enfrentan a la tarea por primera vez.
  • “Las personas son lo primero”. Liderazgo Afiliativo. Para empresas en las que las personas sean un valor fundamental y las relaciones entre ellas la base de la consecución de resultados.
  • “¿Qué piensas tú?”. Líder democrático. Pareciera ser el mejor de los estilos, aunque requiere de un grupo motivado, participativo y comprometido. En caso contrario no cabría éxito para este líder.
  • “Haz como yo, ahora”. Liderando con el ejemplo tenemos al líder Ejemplar, que procura enseñar actuando, de tal forma que el grupo asuma sus responsabilidades con autonomía. Este tipo de liderazgo requiere que las tareas sean susceptibles de ser demostradas, así como tiempo para este aprendizaje observacional. Requiere personas maduras y autónomas, que estén preparadas para trabajar cuando el líder está ausente.
  • “Intenta esto”. Estilo de liderazgo Formativo. En grupos que ya fluye bien la operativa y objetivos diarios, este tipo de líder va más allá, se preocupa del desarrollo futuro de cada uno. Es una fase posterior en grupos sólidos, que anteriormente ha sido combinado con otro estilo de liderazgo.

Ser el líder idóneo no tiene receta e ingredientes únicos. No existe un estilo de liderazgo perfecto que se adapte a todas y cada una de las situaciones posibles en una organización. Pero sí existe un nuevo concepto de liderazgo adaptado a las necesidades actuales, le llamamos Liderazgo Colaborativo o Network Leadership.

En este caso, el líder da prioridad al desempeño global de la compañía por encima de los intereses de su grupo de trabajo, de tal forma que, grupo y empresa se retroalimentan bidireccionalmente, mejorando las condiciones y los resultados de ambas partes. Respondería a la frase “¡Vamos! Rememos todos en la misma dirección”

Foto bajo Licencia CC by AlisaRyan
Foto bajo Licencia CC by AlisaRyan

¿No bastaba con los estilos de liderazgo tradicionales?

¿Por qué surge ahora este nuevo concepto?

En la actualidad, el contexto empresarial es muy dinámico. Vivimos en un mundo 2.0 donde los cambios se producen a un ritmo de vértigo. La ingente cantidad de información y los avances tecnológicos de los últimos años suponen un reto para las empresas que éstas deben superar, e incluso aprovechar para sacarles partido. Algo que sólo podrán conseguir desde la colaboración.

Debemos empezar por modificar los estilos de liderazgo.

Estarás pensando: Pero… ¡dímelo ya! ¿Cuáles son las características que definen a un buen Network Leader?

Te desvelamos el secreto, 3 son las más importantes:

  • Habilitar y estimular el verdadero trabajo en equipo, incentivando su creatividad y proveyéndolos de herramientas para la resolución de posibles retos laborales, problemas o conflictos internos.
  • Ayudar, empoderar a sus grupos para construir y crear redes de trabajo sólidas, donde la interacción sea real y valiosa.
  • Alinear y dirigir la ejecución de las tareas de sus equipos con la estrategia general de la compañía, con el fin de maximizar los resultados globales.

Como decían los psicólogos de la escuela gestáltica alemana, “el todo es más que la suma de las partes”. Debemos entenderlo, hoy en día los avances y lo cambios se suceden a tal velocidad que no tenemos tiempo material para incorporarlos a nuestra rutina, a nuestra vida. La única manera de afrontar la nueva realidad es interactuando y trabajando verdaderamente en equipo, en red. Busquemos un buen líder para dirigir nuestros proyectos. Quizás tú mismo tengas estilo liderando, quizás seas un buen “Network Leader”

Pilar Cuéllar y Diego Rama, People Experts.

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