Cazando competencias

atrapa sueño

Quiero compartir con vosotros una anécdota que me ocurrió hace pocos días. Por “deformación profesional” de consultora de evaluación, constantemente observo a los que me rodean. Esta situación es un claro ejemplo de que las conductas observables de una persona, o de un colectivo, forman parte de la cotidianidad de nuestras vidas.

Hace unas semanas, tenía cita en el médico y observé cómo, en cuestión de segundos, nació una situación de trabajo en equipo entre varias de las personas de la sala de espera. La cuestión era que una de las pacientes necesitaba rellenar un formulario, antes de entrar a consulta. Sin tener que pedirlo, otra de las personas allí presentes le prestó el bolígrafo, otra le cedió una carpeta para que se apoyara y la tercera le ofreció su asiento para que pudiera estar más cómoda, a la hora de cumplimentarlo.

Observar forma parte de nuestras vidas, de nuestra forma de conocer e interpretar lo que nos rodea y a los que nos rodean. Para los que trabajamos en el ámbito de Recursos Humanos es una fase más del proceso de evaluación sobre la adecuación de las personas a una posición o puesto de trabajo pero dentro de un contexto laboral concreto, estructurado y planificado, con un fin y unos objetivos claros.

En general, las técnicas de observación son numerosas y varían en función de las características del objetivo de nuestra evaluación. Por daros algunos ejemplos, las más utilizadas son:

Role Play o Prueba de roles: se simula una situación donde el participante asume un papel determinado para actuar sobre una problemática concreta, que tiene que estudiar y familiarizarse con el fin de preparar la posterior reunión que tendrá con otro interlocutor, rol que asumirá un consultor experto o evaluador.

– Dinámicas grupales o Discusiones de grupo: se presenta una documentación, que tras estudiar individualmente, deben poner en común con el resto de participantes con el objetivo de llegar a un posible acuerdo sobre cómo actuar o resolver los problemas que se les plantean, siempre en grupo. En ese contexto se observan los roles que de forma natural toma cada participante.

Ejercicios de análisis y presentación: los participantes trabajan sobre información escrita que han de analizar para presentar una recomendación acerca de una problemática planteada que se encuentra directamente relacionada con las funciones a realizar en su puesto de trabajo.

In-Tray: se presenta a los candidatos una bandeja de documentos con asuntos relacionados con la gestión diaria de una compañía ficticia, que tienen que estudiar, analizar y hacer recomendaciones, estableciendo decisiones y planes de acción.

Está claro que la combinación de éstas y otras posibles, como la entrevista y pruebas psicométricas, aumentará nuestras probabilidades de recoger más y mejores conductas (“indicadores”) que aumenten la fiabilidad de nuestros análisis y decisiones. Al conjunto de todas ellas, le llamamos Assessment Centre.

Las personas presentamos nuestras competencias a través de comportamientos y conductas. Éstos están ahí. Tan solo hay que saber observarlos, entenderlos y clasificarlos. Todo un entrenamiento.

Eva Muñoz, Consultora Senior en People Experts.

Crédito de la foto: UniversallyspeakingCompfight < / a> cc

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